Llámese bullying, hostigamiento, matoneo o cualquier otro nombre según la región o país los efectos y consecuencias son las mismas. El bullying no tiene género, raza, idioma o estatus; siempre ha existido, sólo que a partir de la década del setenta del siglo pasado a consecuencias del suicidio de tres niños entre 10 y 13 años en Noruega, el gobierno prendió “las alarmas” y se comenzó a investigar científicamente.

jueves, 6 de junio de 2013

Colombia es uno de los países con mayores cifras de 'matoneo'

Enrique Chaux, especialista e investigador de la Universidad de los Andes, explica frente al también llamado matoneo, que aunque en el mundo no es frecuente que la agresión física y verbal constante de un colegial lleve al suicidio, ésta problemática sí deriva en depresión, ansiedad, inseguridad, actos de venganza violenta, bajo rendimiento académico y deserción escolar en las víctimas.

La problemática del bullying o matoneo en las aulas de clase es de bastante cuidado y tal como lo explica Chaux, no sólo afecta a la víctima del abuso sino también al agresor, quien corre el riesgo de desarrollar aún más sus actitudes violentas e incluso una trayectoria criminal.

Al tratarse de un asunto que además afecta al entorno académico y familiar de sus protagonistas (víctimas), la primera estrategia para detener ese tipo de violencia, es el trabajo conjunto con ese círculo cercano.

“El bullying es una dinámica de grupo y solo se logra mejorar si se trabaja en grupo. Los cambios más profundos ocurren cuando los que están alrededor reconocen que eso no está bien y deciden frenarlo”, explica Chaux, líder del proyecto ‘Aulas en Paz’ que trabaja esta problemática en varios colegios del país, en tres entornos: el aula de clase; con la familia del agresor y la víctima; y clubes heterogéneos en los que se reúnen estos dos factores.

Profamilia indica...

El acoso escolar o bullying consiste en una conducta reiterada de maltrato psicológico, verbal o físico, de uno o varios menores hacia un compañero o compañera del colegio. Es llamado también matoneo porque el victimario busca dejar expuesta a su víctima física y emocionalmente, por eso los especialistas aconsejan identificar las señales que permiten identificar si un niño está siendo víctima del bullying.

“El matoneo escolar va mucho más allá de un juego de niños, es importante dejar de verlo como un acto propio de la edad que no significa gran cosa porque sus consecuencias son graves”, afirma Antonio Vallés, PhD. en Psicología de la Universidad de Alicante (España), quien asistió como invitado especial al Congreso Colombiano e Iberoamericano de Neuropsicología, celebrado en días pasados en la ciudad de Bogotá. Continúa diciendo que “en la víctima hay comportamientos de inhibición de la conducta como por ejemplo, no querer hablar del colegio, mantener actitudes emocionales de tristeza, desánimo e incluso de irritabilidad. Esto también puede redundar en aspectos fisiológicos como alteraciones del sueño, pesadillas, alteraciones de los hábitos alimenticios, e incluso el suicidio”.

¿Bulleas?... entonces tienes un problema.